Comunicadores de Canal 21 y radio 10 se quedan sin trabajo

Comunicadores de Canal 21 y radio 10 se quedan sin trabajo

*Esperan que se haga justicia con su situación laboral.

El tema de los cuatro comunicadores sociales de la empresa del ya extinto Dr. Jorge Luis Donayre, ha sido dado a conocer en los últimos días a través de varios medios de comunicación. Un tema delicado porque demuestra una vez más, la gran inestabilidad en que se mueven la mayoría de comunicadores sociales en ésta región y estamos seguros, que en todo el Perú.

Julio Vásquez, con 25 años de trabajo en la empresa “Radiodifusora Patty”, siempre cercano al doctor Jorge Luis Donayre, incluso lo acompañó en las últimas horas de su vida; hoy siente que todo lo avanzado laboralmente hablando en esa radio y canal de televisión, se le ha desmoronado como un castillo de naipes, o peor, como un castillo de arena.

Inició su labor como conserje, barrendero de los medios de comunicación, para luego ir escalando espacios gracias a la absoluta confianza que en él tenía el doctor Jorge Luis Donayre. Lo colocó como una de las figuras principales de los noticieros de la empresa, que producía la empresa. No era concesionario. “¿Qué tanta plata pude haber tenido para concesionar espacios por tantos años? Nunca, yo era trabajador de ahí, los programas eran de la empresa” dice ahora Julio quien también revela que tiene sentimientos encontrados por todo lo que está pasando.

Piden que Poder Judicial no se parcialice con Congresista Patricia Donayre, ya que hicieron una pésima audiencia, luego los citan para el 26 de setiembre y quizá las cosas sigan hasta el próximo año. Juez Marín Sousa, debería llamar atención a su secretaria judicial por hacer mal las cosas. O por hacerlas de manera parcializada a fin de no “incomodar” a la parlamentaria. Patricia por su parte, dice que su padre y el administrador, fueron los que siempre vieron por esa empresa. 

“Yo tuve un vínculo muy fuerte con el doctor Donayre, él me decía que ya iba a estar en planilla, que espere que se mejore la situación, pero nunca se dio y nos acostumbramos a ese trabajo. Hemos estado en los momentos malos, difíciles y de lucha contra la corrupción. Hasta nos han agredido por estar en esa lucha, pero ahí estábamos para defender al pueblo. Él (Donayre) siempre nos decía que el ser humano tiene que ser leal con sus principios y todo lo que se requiere en la vida” contó.

¿Según Patricia esa empresa se ha disuelto y quien en realidad la administraba siempre fue su padre y el administrador, indica que por qué se le demanda a ella?

-Lógicamente nunca nos dijeron que iban a vender el canal, de un momento a otro ocurrió. Nunca hubo la iniciativa de conversar con nosotros. Entró la nueva administración. Pero reitero los programas que hicimos eran informativos de la empresa. El doctor Donayre, me daba a mí para hacerlos. Ahora ya pusimos la denuncia por nuestros beneficios laborales, primero en la dirección de trabajo para conciliar, pero como no se llegó a nada, el tema ya ha pasado al juzgado laboral que despacha el doctor Luis Enrique Marín Sousa.

Mientras que Víctor Linares, quien laboró en el canal desde el año 1987, mencionó que hacía de vigilante, de seguridad de la onda de transmisión, hasta que el doctor lo asignó al área de prensa para qué junto a Julio, hagan los noticieros de la empresa Canal 21, Radio Diez.

“Nos hacían firmar unas boletas por el pago mensual, pero ahora no hay copias, todo ha desaparecido. Nos decían para aparecer como concesionaros y que pronto íbamos a mejorar, nos dieron para buscar publicidad y así pasaron los años. Hoy no hay un trato directo con la nueva administración, estamos a punto de salir de ahí, nos quedaremos sin trabajo. Todo después de muchos años que le entregamos, vivíamos más en el medio de comunicación que en nuestras casas. Estamos marginados” expresó Linares.

Mientras que el ex operador Maycol Silva, así como su otro compañero Juan Carlos Cobos, hizo un llamado a la justicia a través del juez laboral a fin que no se parcialice con nadie y que sea una causa justa por involucrar a cuatro personas que han dado gran parte de su vida a una empresa que ahora los deja sin ningún reconocimiento laboral.