CUANDO UN AMIGO SE VA…

CUANDO UN AMIGO SE VA…

Es como si todo se detuviera de golpe. Es como si la vida misma te recordara en carne viva que ese es el destino de todos los seres vivos, unos antes y otros después pero nadie se escapa del destino final de la historia de vida.

De golpe se vienen todos los recuerdos que pudieron guardarse en el círculo o la comunidad donde se compartieron tantos instantes de penas y alegrías. JULIO ANGULO RÍOS, un hombre bueno aún por producir mucho cerca a sus 54 años (los cumplía el próximo 28 de julio) falleció en EsSalud donde ingresó totalmente consciente un día viernes por la noche.

Despedida de su centro de labores: DIRESA.

Un pequeño derrame que le adormiló el brazo, lo llevó al centro de salud en la Av. La Marina, el día sábado había superado el adormilamiento pero no podía orinar, llamaban constantemente al Urólogo y este se apareció recién el día lunes. Desde el domingo los otros médicos solo esperaban la autorización del Urólogo para intervenirlo, el día martes ya fue tarde, JULIO ANGULO, murió de varios paros cardiacos después de haberlo ingresado para sacarle una Tomografía.

Su desconsolada esposa Pilar Mori, sus hijas Yoliset y Solange, así como padres de Julio, demás familiares, compañeros de trabajo de la DIRESA quienes le dieron una emotiva despedida, así como amigos todos, hemos quedado muy impactados por la pronta e inesperada desaparición de Julio, el amigo que siempre estaba con una palabra amable en la boca. Descansa en paz, amigo Julio.

A menos de 15 días en el seguro murieron dos profesionales que recién pasaban el medio siglo de vida, ROSSANA VILLASÍS, fue la otra que entró con dolor al pecho, solo la tocaron y la enviaron a recoger medicamentos, antes de llegar a la farmacia un paro cardiaco fulminante la mató.

Eso no puede estar ocurriendo en el seguro-inseguro, es hora que los médicos reflexionen sobre su trabajo y recuerden su Juramento Hipocrático  que a veces se convierte en un mero juramento hipócrita.