“Encontramos a compañeros llorando porque no tienen celular o computadora para hacer sus tareas”

“Encontramos a compañeros llorando porque no tienen celular o computadora para hacer sus tareas”

*Explicó el secretario de organización de la federación de estudiantes indígenas John Neyra.

*Contó que gracias a una ONG tuvieron alimentos y medicinas en la residencia donde viven.

*Gerencia de asuntos indígenas no les atendió en pandemia, pese a que todos ellos tuvieron covid.

*Proveedor no daba las raciones completas, ONG les tendió la mano.

Ayer se pudo llegar hasta la llamada “residencia” (hotel) de estudiantes indígenas ubicada al ingreso de la carretera “Santa Clara” /San Juan. Importante ver a varios de los 77 jóvenes tratando de desarrollar tareas propias de las carreras que siguen.

Conversamos con John Neyra, secretario de organización de la federación de estudiantes, quien aún no logra recuperar su voz exacta, se le percibe media ronca, como afectado por los bronquios. Debe ser por el virus que afectó a la totalidad de los que ahí moran. Martín Pizango Tangoa, el nuevo presidente de esa organización había salido a realizar gestiones en la ciudad.


John Neyra, secretario de organización de la federación de estudiantes de comunidades indígenas.

“En total en todo Iquitos estamos 111 estudiantes indígenas. En ambientes de ORPIO viven 25 compañeros y en algunos cuartos alquilados unos 17. Con esta pandemia nos vemos sumamente afectados porque a diferencia de otros jóvenes no todos nosotros tenemos una laptop, computadora o un celular para compartir megas y estudiar.


Ayer se pudo llegar hasta la residencia de los estudiantes, a la altura de la carretera “Santa Clara”.
 

Desde hace meses le venimos solicitando al gobierno regional a través de asuntos indígenas, pero no nos entregan nada. Siempre nos dicen: “pronto, pronto, pronto” pero no entregan y es por ello que muchos compañeros se ponen tristes. El otro día encontramos llorando a dos de ellos porque no tienen computadora, tampoco celular y no pueden estudiar por más que quieren hacerlo” refirió.   

¿Hay alumnos que estudian en la UCP?

-Sí, como 10. Vamos a dialogar con el rector de la UNAP Heiter Valderrama, de pronto pueda hacer algo para incorporarlos en esa casa de estudios y no se vean perjudicados.

Igual todos sabemos que acá las clases son muy dificultosas por la precaria señal de Internet que hay por eso estamos pidiendo un móvil de los 2000 que está adquiriendo la UNAP, estamos gestionado para algunos compañeros. En verdad necesitamos de manera urgente para poder seguir adelante con nuestros estudios.


Todos con ánimo de estudiar por lo que se les debe apoyar de manera prioritaria.  

Ahora cada alumno tiene que invertir 10 soles en megas, que solo nos duran para dos o tres clases virtuales. Por eso hemos vuelto a enviar un documento al gobierno regional para que agilice la entrega de computadoras y coloque Internet, pero no responden nada.    

¿Y cómo han pasado la cuarentena, los han atendido con alimentos, se enfermaron algunos estudiantes, tuvieron medicinas para el tratamiento?

-Tuvimos muchos problemas con los alimentos. La proveedora dijo que no podía conseguir alimentos en el mercado. Nosotros nos hemos visto perjudicados al tener que salir a hacer gestiones, a comprar por nuestra cuenta y riesgo. No venía el cocinero, nosotros cocinábamos.

Proveedor de alimentos para estudiantes indígenas, no estuvo a la altura.

Hace tres meses todos tuvimos covid, dos estudiantes estuvieron muy mal y nosotros con mucho temor de llegar a los hospitales. Esos dos casos eran bien complicados, felizmente ellos superaron y salieron de esos centros de salud. Nosotros pedíamos que nos hagan la prueba de descarte covid y no nos hicieron caso.

Tiempo después hicieron y salieron 10 positivos, al resto de los que vivimos acá nos salió que ya lo habíamos tenido hace tiempo. Por eso es que en su momento tuvimos fiebre, malestar de cuerpo y dificultades para respirar. Nosotros solos gestionamos medicamentos, el gobierno regional no nos abasteció.   

El Instituto SuiSui que es una ONG aliada, al hacer gestiones de carácter humanitario nos entregó medicinas, también alimentos ya que la proveedora no abastecía la semana completa: Entre 3 y 4 días faltaba, no nos entregaban para alimentación y cuando daban era arroz y plátano. La ONG nos abastecía de otros productos.