FERNANDO MELÉNDEZ: “¿YA NO ES GOBERNADOR DE LORETO?”

FERNANDO MELÉNDEZ: “¿YA NO ES GOBERNADOR DE LORETO?”

-Quiere lavarse las manos después de haber pedido el apoyo al pueblo para administrar su dinero.

-Jefe de pliego del Gorel quiere zafarse de denuncias penales que aumentarán en gran número en los últimos años de gestión.

-Emula peor a Yván Vásquez y Adela Jiménez, alcaldesa de Maynas.

Al concluir su segundo año de gestión el actual gobernador de Loreto Fernando Meléndez Celis, viene mostrando una orfandad grande en cuanto a capacidad para pilotear bien esta nave llamada región Loreto. Una nave que entró en caída libre desde el primer año debido a la baja inmensa del precio del petróleo a nivel internacional.

Poco dinero, pocas obras importantes pero sin la difusión correspondiente que ayude al actual mandatario a generar expectativa en cuanto a su trabajo. Hoy busca cambios y nuevas estrategias que a la larga no se sabe si le alcanzará el tiempo para impulsar –sobre todo- la economía en Loreto.

Fernando Meléndez Celis ¿Ya no es el gobernador regional de Loreto?

“SE LAVA LAS MANOS”.

Al peor estilo de Vásquez Valera y la alcaldesa de Maynas Adela Jiménez, ha delegado facultades a favor de diversos órganos del gobierno regional de Loreto, a través de la Resolución Ejecutiva Regional 373-2016-GRL-P. El gobernador se ha olvidado del Art. 2 de la Ley 27867/Ley Orgánica de los Gobiernos Regionales que establece lo siguiente: “Los gobiernos regionales emanan de voluntad popular, son personas jurídicas de derecho público, con autonomía política, económica y administrativa en los asuntos de su competencia, constituyendo para su administración económica y financiera un pliego presupuestal”.

El gobernador es el Jefe de Pliego, por más facultades que quiera otorgar a los funcionarios con tal de salvarse de juicios gruesos que le caerán encima. No es cuestión de decir que delega facultades para dar celeridad y fluidez a la gestión. No es cuestión de resolver lo siguiente: “Delegar a la gerencia general regional las facultades de realizar mediante resolución gerencial regional y/u otro documento que contenga el acto administrativo, según sea el caso, las atribuciones descritas más abajo”.

¿Entonces para qué postuló al cargo en una dura campaña electoral donde el pueblo finalmente le dio su voto para que la región no siga siendo saqueada por Yván Vásquez y sus funcionarios? ¿Entonces el gobierno regional en estos instantes está acéfalo, ya no hay gobernador? ¿Hoy tenemos una autoridad invisible o decorativa? ¿Quién sacará adelante a la región Loreto ya que los funcionarios muchas veces terminan siendo fusibles que no duran nada en el cargo? Fernando Meléndez, está abandonando el encargo del pueblo, el de administrar su dinero.

Son tres hojas en el diario El Peruano, donde Meléndez Celis, delega facultades a todo el mundo. Un poco más y delegaba hasta su vida, a otra persona. Haremos un resumen apretado de lo publicado.

1.-En materia administrativa, suscribir convenios de gestión y cooperación interinstitucional, emitir resoluciones gerenciales, aprobar directivas e instructivos para supervisión, monitoreo y coordinación de ejecución de actividades y/o proyectos. Resolver recursos administrativos interpuestos en contra de las resoluciones expedidas por las direcciones regionales, gerencias regionales y oficinas de administración. Autorizar la ENTREGA DE OBRAS DE INFRAESTRUCTURA de las cuales se realizó el saneamiento técnico legal y contable de los inmuebles de propiedad estatal. Expedir resoluciones referidas a la aprobación de modificatorias presupuestarias en el nivel funcional programático de habilitaciones y anulaciones. Designar a los titulares y suplentes de las cuentas bancarias del gorel, sede central y sedes ejecutoras.

¿O sea, en los dos últimos años Meléndez Celis, estará de vacaciones prolongadas, ganando suculento sueldo por no hacer nada, por aparentemente no tener ninguna responsabilidad? Entonces habrá que pedir que se convoque a nuevas elecciones para que el pueblo elija a un nuevo gobernador que sí se la juegue por la región Amazónica.

2.-En materia de contratación del Estado. Aprobar la designación del comité para los procedimientos de selección de licitación pública, concurso público. Autorizar la continuidad o no de la ejecución de proyectos de inversión pública por la modalidad de ejecución presupuestaria indirecta en el marco de la normatividad del SNIF. Resolver recursos de apelación presentados en procesos de licitación. –AUTORIZAR LAS ENTREGAS DE OBRAS A FAVOR DE LAS DIFERENTES ENTIDADES RECEPTORAS.

3.-Se refiere facultades en materia de personal. 4.-Actos de adquisición y disposición de bienes. Delegar a la oficina ejecutiva de logística, varias facultades. –Delegar a la oficina de recursos humanos, otras facultades. –Delegar facultades (innumerables) a la oficina de Asesoría Jurídica. También a la gerencia de presupuesto, planeamiento y acondicionamiento territorial. A la gerencia regional de infraestructura, también le delega varias facultades. –Igfual facultades a la oficina de Fondelor. –Delegar facultades a la oficina de Desarrollo Social. –Igual delega facultades a desarrollo económico.

Sede del gobierno regional de Loreto.

Y ojo, hay que detenerse en esta facultad: “La facultad de aprobar estudios definitivos y/o expedientes técnicos que tengan por objeto la ejecución de proyectos, planes o programas de índole social y autorizar su ejecución”.

O sea, “¡lo máximo!”. Es decir que si por ahí sale un trasnochado ex funcionario de Vásquez Valera o de Robinson Rivadeneyra, a imponer uno de esos proyectos que demandan millones de soles pero que al final no sirven para nada (como el alcantarillado o la Av. Participación), ¿Meléndez Celis, los deja hacer? Qué horror.

Los funcionarios actuales si en algo estiman su libertad y trabajo, deberían hacer una protesta generalizada por la intensión de daño y la norma que está publicando el gobernador, a fin que anule todo. Él ha querido ser presidente regional con sus buenos y malos momentos, entonces ahora debe asumir como todo un hombre los riesgos que el cargo implica, no lavarse las manos y quemar a otros.