“Ha sido un acto inmoral y criminal que algunos se hayan lucrado en la pandemia”

“Ha sido un acto inmoral y criminal que algunos se hayan lucrado en la pandemia”

*Declaró el Padre loretano Agustín Arévalo Angulo, jefe de la parroquia “San Pedro Pescador”.

*Habló antes de iniciarse recorrido fluvial del santo patrono de los pescadores por el río Nanay y Amazonas.

Si bien el padre Raymundo y padre Miguel Fuertes, lanzaron la campaña solidaria para la compra de plantas de oxígeno; el joven padre netamente loretano Agustín Arévalo Angulo, semanas antes en una de sus misas desarrolladas, cuestionaba crudamente el alza desmesurada del precio de oxígeno frente a la desesperación de familiares y pacientes que se ahogaban por la falta de aire.


Párroco de la iglesia “San Pedro Pescador” calificó de algo inmoral y criminal el lucrarse en pandemia. Cumpliendo con el protocolo, enseñando con el ejemplo.

“No es posible que el ser humano cierre sus ojos a los quereres de Dios y se vuelva de corazón duro, capaz de mirar con indiferencia a su prójimo. No quieren creer, no tienen fe y cuando no hay fe en los corazones entonces es mala onda. Cuando no hay fe en el corazón el mal oscurece aquel corazón, yo lamento mucho en este momento que haya corazones ennegrecidos, oscuros de ciertos empresarios que están aprovechándose en este momento de la necesidad de la gente, de la enfermedad, del dolor, de los que sufren y de los que menos tienen.

Joven padre netamente loretano, habló absolutamente claro contra aquellos malos empresarios de oxígeno que se lucraron ante la vida o la muerte de miles de loretanos, en una de sus misas.

Corazones ennegrecidos, corazones llenos de mal, perdonen ustedes que hable esto, pero no me puedo quedar callado. La Iglesia tiene que ser profética. Y la profecía, el ser profeta, implica también denunciar lo que no es justo, lo que no está bien, lo que no es agradable a los ojos de Dios y tenemos que denunciar la oscuridad que está en este momento en el corazón de estos empresarios que no están viendo lo que Jesús dice. Y que a pesar de lo que ven no quieren creer, no quieren hacer blando su corazón y permitirle a Dios cambiar su vida.

Se quedan en la ambición del dinero, en la ambición de tener dinero, en la idolatría al dios dinero. Con tal de ganar dinero no les importa el tener que subir el precio excesivamente a un balón de oxígeno. No saben lo impactado que me siento y lo triste e impotente en mi corazón solo en pensar que un balón de oxígeno cueste lo que una familia destina a su comida por un mes o más. Eso es inmoral, es inmoral y eso es un pecado grave.

Lo que se está haciendo en estos momentos (cuando la crisis en Iquitos por falta de oxígeno era desesperante) por parte de algunos empresarios, es un pecado gravísimo. Elevar el precio de un balón de oxígeno a costa de la comida de una familia ¿se imaginan ustedes esto?” expresó en la misa desarrollada en la época que las muertes eran cientos por falta de oxígeno en Iquitos.         

Ayer antes del recorrido del patrono de los pescadores por el río Nanay y Amazonas, pudimos conversar con él.

“Puede creer que un empresario hasta pidió a una familia que les ponga en garantía su casa a cambio de un balón de oxígeno que duraba solo unas horas. Otros vendían a 6 mil soles el balón lleno, ahora se sabe que el metro de oxígeno tiene un costo de menos de un sol. Esas cosas no se hacen, eso es imperdonable” contó ayer el padre amazónico.  

De otro lado. Padre ¿un año de San Pedro, diferente por pandemia?

-Definitivamente un año de fiesta totalmente distinto. Es mi primera vez como padre de la parroquia de Bellavista y nos ha tocado pasar esta fiesta importante de los apóstoles Pedro y Pablo, así como vivir la pandemia. Sin embargo, hemos querido tener actos simbólicos y significativos, por supuesto respetando la normativa, el protocolo, la cuarentena para que no se pierda el verdadero espíritu de la fiesta porque San Pedro es el motivo de toda la fiesta.

Por ello hemos querido con nuestras misas virtuales, con auto-parlantes en las calles y este acto simbólico de manera especial que tendremos en el cruce de las aguas del Nanay con el Amazonas donde vamos a rezar por aquellos que murieron y por los enfermos en pandemia.

Es simbólico y significativo porque Bellavista Nanay, al igual que toda la ciudad ha sufrido mucho. Han sufrido muchas familias que viven de la pesca por la muerte de sus seres queridos que incluso no forman parte de las estadísticas. Ha habido personas que han fallecido y que han sido enterradas en Picuro, en Santa Clara tercera zona, Amazonas. Fueron llevadas hasta Sargento Lores en el Momón.

Con este acto sobre el río, sin la procesión de antes con aglomeración de persones, queremos participar al pueblo, a la gente con sus sufrimientos, su dolor, pero confiando en Dios, teniendo fe y así pedir al patrón de los pescadores San Pedro, que cuide a todas las familias de toda esta zona de Bellavista Nanay.

Creo que estos momentos difíciles nos debe motivar a la unidad en el trabajo, en el esfuerzo común. Ver la forma cómo dejar de lado nuestros intereses personales para trabajar por el bien común. En esta crisis por pandemia hemos visto como hubo gente que se ha aprovechado del sufrimiento y el dolor humano.

La pandemia también ha sacado lo feo de algunas personas, sin embargo, también ha sacado algo maravilloso como la solidaridad, la generocidad, la ayuda mutua. Creo que éstas cosas importantes, esenciales, nos van a llevar a formar una sociedad nueva, justa, eso es lo que queremos por el bien común para la sociedad y los que menos tienen porque para ellos justamente debería ser nuestro mayor esfuerzo.

Ya en el río, a lo lejos se divisaba a un grupo de personas levantando la mano desde el punto final del balneario y aplaudiendo el pase del santo patrón. Cruzando la línea del Nanay, sobre el Amazonas el padre empezó sus rezos y al final echó muchos pétalos de flores sobre las aguas del caudaloso río que lentamente se los llevaba…Como la pandemia se llevó la vida de tantos loretanos por la falta de oxígeno que algunos empresarios vendían a precios exorbitantes.