Iquitos dio muestras de combatividad y lucha

Iquitos dio muestras de combatividad y lucha 

*Hace 18 años, el pasado 28 de mayo del año 2000 se pretendía una fraudulenta vuelta electoral para re-reelegir a Fujimori.

Hace exactamente 18 años, un 28 de mayo del año 2000, en el contexto de la realización del balotaje –segunda vuelta electoral—para re-reelegir fraudulentamente a Alberto Fujimori como presidente del Perú, el pueblo loretano dio al mundo una lección de combatividad y lucha, desenmascarando el alevoso hecho antidemocrático y dictatorial.

Iquitos aquél día se volvió un auténtico polvorín. Fue un día de verdadero combate en las calles de la capital loretana. El pueblo en pleno se enfrentó a la fuerte represión de la dictadura, dirigida por el prefecto de entonces Marciano Riva Oyarce y por el jefe policial de Loreto Aurelio Herrera Rubianes. Incluso presente el Grl. EP Enrique Sotero Navarro, así como el Cmdte. de Infantería Carlos Morales Dávila, ambos de la promoción de Vladimiro Montesinos.

Cuando a las 4 de la tarde se dieron a conocer los primeros “flashes” dando como “ganador” a Fujimori, miles de personas se posesionaron de la plaza 28 de julio, la plaza de armas, la plaza Lores y otras, mientras que una multitudinaria marcha se dirigía al local descentralizado de la ONPE en Iquitos, entonces en la calle Nanay intersección con Yavarí, epicentro del fraude perpetrado.

La orden se vino en unos segundos: desde dos helicópteros empezó un terrible bombardeo con gases lacrimógenos, urticantes y diarreicos contra una población que sólo estaba armada de coraje y dignidad. Iquitos se tornó una densa humareda. El pueblo iquiteño no retrocedió se enfrentó.

Las principales emisoras irradiaban programas especiales. También fueron bombardeadas. Radio Loreto, Arpegio, La Voz de la Selva fueron invadidas de gases. Los últimos en salir fueron los de radio Loreto, acompañados de un pueblo atrincherado en la plaza de armas. Bordeábamos las 7 de la noche. En algunos momentos la lucha era cuerpo a cuerpo. Un periodista de radio Loreto fue masacrado y luego detenido en el combate entre Freyre y Yavarí.

El pueblo lo rescató de manos de las fuerzas especiales de la policía. Miles de policías en las calles, con los refuerzos que habían llegado de diversos puntos del país. Los puntos neurálgicos de la jornada se ubicaban en Navarro Cáuper con Putumayo, Abtao con Arica y Próspero, Plaza 28 de julio, Quiñónez con Guardia Civil, carretera Iquitos – Nauta, avenida La Marina con entrada a Masusa, Belén era una trinchera auténtica (los mesones del mercado fueron puestos en las calles), etc., etc.

Se armaron barricadas casi en toda la ciudad en forma espontánea. El pueblo punchanino buscaba al alcalde fujimorista, quien huyó de la ciudad. Los pobladores de los pueblos que habían venido a sufragar y que pretendían retornar también fueron abusados con varas y gases en el puerto del camal (hoy puerto de productores). La policía no vaciló en lanzar gases a las propias embarcaciones. Se libró una verdadera batalla campal en La Condamine con Requena.

Las fuerzas armadas también entraron en acción. El pueblo loretano combatió hasta la madrugada. Las fuerzas represivas ya no vacilaron de utilizar armas de fuego. Iquitos no se amilanó. Hubo, por supuesto, gran cantidad de detenidos, heridos y perseguidos. Se allanaron decenas de casas. También se denunció desapariciones de pobladores que habían venido del medio rural, básicamente de quienes pretendieron volver a sus hogares embarcándose en la zona baja de Belén y en el hoy puerto de productores.

Ante el pedido de la población intervinieron las iglesias de Iquitos, la Defensoría del Pueblo y personalidades democráticas exigiendo el cese de la fuerte represión contra el pueblo iquiteño. Mención aparte merece Yván Vásquez, quien el jueves 25 de mayo 2000, en un mitin efectivizado en horas de la noche en la plaza 28 de julio, llamó al pueblo a lo que autodenominó la “jornada de las manos limpias”.

El entonces alcalde de Maynas pedía que el pueblo se concentre en la plaza 28 desde las 4 de la tarde mostrando sus manos limpias como señal que no habían sufragado, pues entonces se utilizaba la tinta indeleble como prueba del sufragio. Por supuesto que Vásquez Valera no apareció jamás, se escondió.

Lecciones de historia que hay que aprender, pues “pueblo que no conoce su historia…”.