La reactivación post pandemia: con obras, pero pertinentes.

PENSANDO CIUDAD…                        

La reactivación post pandemia: con obras, pero pertinentes.

Por: Arq. Gabriela Vildósola Ampuero.

gavilarquitecta@gmail.com

Es evidente que la pandemia y el confinamiento han generado una enorme crisis económica en el país y que las medidas adoptadas en la etapa de emergencia no lograron contrarrestar sus efectos negativos en la población. Desde hace un mes se reiniciaron las actividades sectoriales y a decir de los entendidos en la materia, es necesario que el gobierno, en sus tres escalas, asuma el liderazgo en la reactivación de la economía nacional. La inversión pública en obras debe asumir, en buena medida, un rol protagónico para inyectar dinero rápidamente y contribuir a recuperar los empleos perdidos.

El Gobierno Regional de Loreto ha anunciado el reinicio de las obras paralizadas por la emergencia sanitaria y el inicio de nuevas a partir del primero de julio. Sin embargo, es necesario reflexionar sobre la calidad de la inversión en obras que sean necesarias, eficientes, sostenibles y que generen, efectivamente, cambios positivos en la vida de la población y no solo tengan efectos durante su ejecución.


Vista aérea del Puente Nanay. (Foto: ARQ. EMILIO SANTILLÁN).

Así como crecimiento económico no es lo mismo que desarrollo, las obras per se tampoco, si no van acompañadas de equipos, materiales, recursos humanos y económicos para su buen funcionamiento y mantenimiento. Siendo además imperante, ahora más que nunca, destinar los recursos y esfuerzos a obras “pertinentes” que permitan no solo acortar las enormes brechas existentes, sino que mejoren sustantivamente la calidad de vida de la población. La pandemia ha evidenciado las grandes deficiencias y falencias que tiene la Región Loreto y sobre todo las enormes desigualdades en infraestructura y servicios básicos con mayor énfasis en las ciudades y comunidades fuera de Iquitos.

En ese sentido, es necesario contar con una visión territorial y sistémica para priorizar los proyectos en educación, salud, servicios básicos y conectividad que permitan a los centros poblados de la Región de distintas escalas acceder a ellos, así como al desarrollo de las poblaciones rurales tanto como de las urbanas.

Es necesario concluir la obra del nuevo Hospital Iquitos, pero también mejorar la infraestructura sanitaria existente y dotar de más y mejores centros de salud a las comunidades de la Región.

Es necesario “mejorar” la infraestructura educativa de Iquitos, pero también darles a los niños de la periferia de la ciudad y de las comunidades de la Región condiciones dignas para una educación de calidad, por lo que no creemos sea pertinente ni ético, destinar tanto dinero a demoler edificios existentes para volverlos a construir, cuando con los mismos recursos se puede dotar de infraestructura adecuada a por lo menos, cinco colegios pequeños.

Es necesario concluir la obra del puente Nanay y viaductos de acceso, pero también es imperante planificar el desarrollo urbano y territorial del otro lado del río pertenecientes al distrito de Punchana y su conexión con Mazan e Indiana y no dejarlo a expensas de los traficantes de terrenos.

Es necesario mejorar el estado de las calles de Iquitos que no es lo mismo que asfaltar las pistas, sino por el contrario dotar de veredas más anchas para caminar y mantener la distancia segura, carriles segregados para ciclovías y bordes arbolados. El asfaltado solo prioriza al vehículo motorizado en detrimento del peatón y otros modos de movilidad. 

Es necesario concluir la construcción del hipermercado de Belén en el fuerte militar Fernando Lores y continuar la obra del mercado Modelo, pero también mejorar los mercados existentes y construir nuevos que descentralicen el acceso a los artículos de primera necesidad sin obligar a las personas a desplazarse más allá de sus barrios, y además mejorar las condiciones de los productores para asegurar la alimentación de la población. 

Es necesario mejorar los espacios públicos (plazas, calles, malecones) en las ciudades de la región que permitan su uso colectivo, pero sin destruir los árboles existentes, ni sembrar jardineras y estatuas de concreto, escudándose en la promoción del turismo y la cultura, como la obra de la Plaza de San Lorenzo-Datem del Marañón o el proyecto de la calle Raimondi en Iquitos. 

Y es especialmente necesario el acceso al agua potable y saneamiento básico por parte de la población de Loreto como condición elemental para preservar la salud, dramáticamente afectada por esta pandemia. 

Por tanto, es necesario planificar, diseñar y construir una Región más justa, equitativa y con oportunidades para todos y para eso necesitamos liderazgos claros y un adecuado uso de recursos en adecuada infraestructura, que tenga sentido de pertenencia en la población y que generen cambios significativos en la calidad del hábitat con repercusión directa en la calidad de vida. Como dice el Arq. Aravena, Pritzker de arquitectura 2016: “No hay peor error que dar la respuesta correcta a la pregunta equivocada” …Vayamos en busca de las preguntas correctas.