Nadie quiere asumir gastos de arreglo de camioneta del hospital Iquitos

Nadie quiere asumir gastos de arreglo de camioneta del hospital Iquitos

*Que se volteó hace unos meses por la carretera Iquitos Nauta.

Lo que se pudo conocer a través del informe de control 012-2018 de la Contraloría Regional; que realizó la actividad teniendo como objetivo establecer si el proceso de control, salvaguarda, supervisión y uso de vehículos del nosocomio se desarrolla en concordancia con la normativa.

Así como determinar si los vehículos cuentan con registro patrimonial donde se valide el estado, uso ubicación del bien (existencia). Determinar si las personas a cargo de manejar los vehículos oficiales, cuentan con brevete de conducir (categoría correspondiente), Soat vigente, seguro contra siniestros, evaluación técnica, permiso de operaciones.

Observar si se cumple con el mantenimiento preventivo y correctivo, registro de salida e ingreso de vehículos, abastecimiento de combustible, uso de formatos y documentos que sustente el servicio de las unidades de acuerdo a la normativa.

 

Camioneta del Hospital Iquitos quedó en pésimas condiciones. Nadie se quiere hacer responsable de su arreglo.

Luego de la auditoría se tuvo como resultados la ausencia de compromiso fehaciente del gobierno regional para asumir gastos de reparación del vehículo del hospital, accidentado en misión de apoyo al gobierno regional, lo que genera riesgo de pérdida del vehículo por falta de presupuesto de reparación que asciende a 58 mil 591 soles y a estar confinado en lugar distinto a la entidad.

Trabajadores del hospital conducen vehículos oficiales sin cumplir con requisitos mínimos relacionados a licencia de conducir, generando el riesgo de ser sancionado, multas e internamiento de vehículo. Vehículos de la entidad no cumplen con requisito normativos para circulación en el territorio nacional, riesgo de asumir sanción por omisión normativa, y gastos por atenciones médicas ante posibles accidentes.

La entidad no cuenta con directiva o norma que rija la gestión de vehículos para uso institucional, riesgo de deterioro por falta mantenimiento correctivo y control del activo con formatos regulatorios. La entidad no realiza control in situ del proceso de dispensación de combustible, condición que pone en riesgo de asumir costos elevados por consumo irregulares y posibles fraudes de trabajadores y terceros por hurto del activo.