“NO OLVIDARÉ A IQUITOS, LA CIUDAD DE MI INFANCIA”

“NO OLVIDARÉ A IQUITOS, LA CIUDAD DE MI INFANCIA”

Y es que nadie que haya pasado más de una semana en esta hermosa urbe rodeada de verdor, puede olvidarla fácilmente. Sus inmensas necesidades y problemas son nada comparadas a la belleza natural con la que fue bendecida por la vida.

Loreto/Iquitos es dueño de una belleza paisajística y riqueza natural inconmensurable, belleza y riqueza de la que siempre han abusado, han violado y hasta ultrajado todos aquellos viciosos de poder y dinero. Empezando por el rey del caucho. Luego la bonanza de petróleo que chorreaba en demasía tanto así que los ingresos económicos que emanaban del oro negro han sido repartidos en todo el Perú y Loreto con su canon que en años pasados llegaron remesas de hasta 18 millones de soles por mes.

Millones que al parecer “loquearon” a más de una autoridad que manejó dicha plata a su favor (nunca a favor del pueblo). Está el caso más esperpéntico del ex presidente regional Yván Vásquez, quien sin ninguna consideración hacia los ciudadanos y loretanos indígenas, despilfarrara 800 millones de soles en un pestilente alcantarillado que no sirve. Igual 100 millones de soles que entregó al consorcio ferroviario español para que prosiga con el insalvable proyecto del Tren Iquitos/Yurimaguas.

100 millones de soles que se fueron al agua porque la vía no era la adecuada, proyecto sobrevalorado por lo que ahora la fiscal Lesly Díaz Guerra, investiga y está a punto de formalizar denuncia ante el Poder Judicial. Pero eso no fue todo, antes de entregar los 100 millones de soles a los españoles, entregó 24 millones a la empresa Canadiense DESSAU para que haga el estudio, luego Dessau le dijo que no iba ese proyecto porque la vía no era factible.

Fueron a un arbitraje. Después de años ya se sabe que Dessau ganó el arbitraje por 33 millones de soles que tendrá que pagar la gestión actual del gobierno regional, más los intereses. Imperdonable todo lo que hizo ese hombre que se presentaba como un líder que sacaría a su región del atraso y pobreza extrema. Lo que ahora resulta una mentira descomunal. Casi 150 millones de soles tirados al río con el cuento de la CONECTIVIDAD de Iquitos a la costa.

CARRETERA A LA COSTA.

“No olvidaré a Iquitos, la ciudad de mi infancia, hoy aislada a la cual conectaremos por tierra al resto del Perú” ha dicho el presidente del Perú Pedro Pablo Kuczynski, en su discurso que llegó a los 40 minutos. Para qué más.

El actual presidente y su esposa, amantes de Iquitos, han hecho renacer la esperanza de la conectividad, cambiando esa palabra inverosímil y convertida en sinónimo de corrupción por una alternativa viable para los miles de loretanos que sueñan con salir a la sierra y costa por carretera (a menos costo que por aire), en busca de desarrollo o únicamente por ese derecho eternamente negado de querer conocer su país. Ojalá el proyecto no sean únicamente palabras y más despilfarro de dinero. Loreto ya no lo soportaría.