“No sé cómo el que firmó el certificado de cumplimiento para los chinos ahora explica a los ingenieros sobre el estado de la planta”

“No sé cómo el que firmó el certificado de cumplimiento para los chinos ahora explica a los ingenieros sobre el estado de la planta”

*Habló el representante de la sociedad civil al recorrer la PTAR.

José Gómez, no solo observó ese detalle, sino que también contó que en el ministerio de vivienda al que acudió hace poco, vio a varios de los que llegaron a Iquitos en el 2014 para ver la planta indicando que tenía arreglo, sin que hasta la fecha ello ocurra. Y a quiénes no han cambiado de ese ministerio.

“Todos los de la anterior gestión siguen en ese ministerio, yo lo hice saber porque no es dable que se siga manteniendo la misma posición frente a una realidad contundente. Incluso cuando ellos llegaron acá no nos dejaron entrar y no debe ser así porque es una obra pública.

Ahora otra cosa, los señores ingenieros del Colegio de Ingenieros del Perú, han llegado para recorrer toda la planta y después emitir un informe técnico. Lo que me ha llamado la atención es que quien ha salido a explicar el tema haya sido el Ing. Sanpértegui, el mismo que firmó la entrega final de la PTAR sin que esté en buenas condiciones.

José Gómez, en representación de la sociedad civil, también recorrió la Ptar.

Él con otro trabajador de Sedaloreto, dieron el visto bueno para que OPIPP, NJS y Sedaloreto entreguen el certificado de cumplimiento y así los chinos sacaron su carta fianza por 30 millones de soles, sin que esté terminado el Lote 1” opinó Gómez.

En efecto, el Ing. Sampértegui, fue quien contó la debacle de la PTAR, se desconoce si la delegación de ingenieros estaba al tanto de ese detalle. El mismo Sampértegui, dijo ayer que las 16 estaciones de bombeo no funcionaban y que las dos que estaban al interior de la PTAR funcionaron solo una vez, debido a la creciente del río, pero esa creciente arrastraba desagües, agua de río, botellas plásticas y tierra, no habiendo una malla que las contuviera.

Increíblemente, el ingeniero Sampértegui de Sedaloreto (camisa azul), quien   firmó la recepción de la planta en el 2014, explicó a los ingenieros que la planta no funcionaba. Actualmente solo acude a la planta llena de aguas verdes, un ingeniero y un vigilante.   

Algunos ingenieros observaban sorprendidos, máquinas en mal estado, señalando que se tendría que investigar si la marca colocada en un sticker era la real porque (por ejemplo) la marca HUBER difícilmente sus máquinas terminaban en mal estado a los pocos años.

Quien se mostró mortificado con la poca prensa que pudo ingresar, fue el director ejecutivo de OPIPP, señalando que era una actividad privada y no podía declarar. ¿Una actividad privada un proyecto en mal estado que ha demandado casi 400 millones de soles en vano y por lo que Loreto esté endeudado hasta el año 2024?

No, el pueblo tiene todo el derecho de enterarse de lo que ocurre a su alrededor y de cómo finalmente podrá saldarse esa deuda pendiente.