No sería óptimo crear un centro de rehabilitación del drogadicto

No sería óptimo crear un centro de rehabilitación del drogadicto

*Porque se llenaría de inmediato como ocurrió con el ex Cremi y no se encontró solución al problema.

*En todo caso algo tienen que hacer las entidades encargadas para que ellos no estén deambulando como “zombis” por las calles.

Ayer se le pudo ubicar al doctor Néstor Aguilar Arévalo, jefe del departamento de Psiquiatría del hospital regional, quien asistió hasta el gobierno regional a dar solución a dos problemas que aquejaban a su área. Felizmente logró pronta solución.

Se le preguntó sobre la cantidad de drogadictos que uno puede visualizar por la zona de Bagazán, prácticamente arrojados en la calle durmiendo o comiendo lo que pueden. La vida que les tocó, pero no por ello se les puede dejar para que vivan así mientras dure su existencia.

Sobre ese punto y sobre la falta de un centro amplio para la recuperación de drogadictos se consultó al médico.

“La adicción es una enfermedad primaria al cerebro. No se puede considerar un vicio. Cualquiera de nosotros podría tener contacto con una sustancia y sin darse cuenta se vuelve adicta. Nosotros no consideramos viciosas a las personas que están con esa enfermedad y los centros de salud comunitaria tiene esa perspectiva.


Dr. Néstor Aguilar Arévalo, jefe del área de Psiquiatría del Hospital Regional de Loreto.       

Muchos de ellos no requieren ser internados, no requieren hospitalización, requieren de un tratamiento, una organización de la comunidad para que erradiquemos ese estigma que ellos son viciosos. Si queremos controlar el tema de violencia, suicidio, feminicidio, hay que organizar a la comunidad no podemos internar a todos en un lugar” expresó Aguilar.

¿Y qué hacer con tantos drogadictos que duermen en las calles, más por la zona de Bagazán?

¿Se puede seguir viendo este tipo de imágenes cerca al Bicentenario del país?

-El Centro de Salud Mental de Cardoso, que pertenece a Belén, ya debe trabajar ese tema en cuanto a la identificación de las personas. Se tiene que trabajar con la Iglesia, el ministerio público, la policía, los ministerios de desarrollo social, todo lo que tiene que ver con el desarrollo de una comunidad. Internar a todos como hacíamos en el Cremi (centro de rehabilitación mental de Iquitos), no es lo óptimo, pronto se llenaría el lugar y no resolveríamos el problema porque va a ser peor.