Psicóloga de la gerencia de desarrollo social fue rotada a otra área regional

Psicóloga de la gerencia de desarrollo social fue rotada a otra área regional

*Dijo que no estaba ejerciendo cargo de Psicóloga en esa gerencia y ahora, documentos demuestran lo contrario.

Hace unos días este medio de comunicación publicó una nota donde la señora Liz Margoth Rivera Valqui, aseguraba que ella no había logrado la plaza de Psicóloga para la gerencia de desarrollo social, a pesar que los documentos oficiales la desmentían.

Agregó que laboraba ahí como personal de servicio y que la plaza de psicóloga la obtuvo Sandra Saldaña, de la Aldea Santa Mónica. (Quien hasta donde se conoce ya habría sido sacada de la Aldea, por su entredicho con el gerente de desarrollo social –Ángel Vela, quien también habría sido cambiado, ocupando su cargo hoy el profesor Danny Sifuentes).

Respecto a Liz Rivera, ella aseguró que en gerencia de desarrollo no se desempeñaba como Psicóloga porque no estaba registrada en el Colegio de Psicólogos y tampoco aparecía en Sunedu.

Psicóloga sin colegiatura dijo que no ejercía como Psicóloga y ahora documentos la desmienten. Lic. “PSI”. Liz Margoth Rivera Valqui, firmó hace poco documento como Psicóloga. Pone “PSI” cuando la abreviatura es: “PSC”.

Sin embargo, se tuvo acceso al oficio 008 del 10 de abril de 2018 dirigido a la señora Myrna Chávez Arévalo, asistenta social del área de bienestar social de la gerencia de desarrollo social, donde Liz Rivera, firmando como Psicóloga, le hace un informe social sobre el pedido de apoyo para la señora Delicia Marín Jaramillo, respecto a canasta de víveres y atención médica ya que sufrió infarto cerebral.

La mencionada Rivera Valqui, termina en sus conclusiones, sugiriendo que den apoyo a la señora. Coloca Lic. PSI en vez de colocar la abreviatura correcta de Psicóloga que es: PSC.

A través del oficio 471 a la mencionada servidora la han reubicado en la oficina regional de participación ciudadana, teniendo que ponerse a las órdenes de Henry Olórtegui Terrones. Hasta donde se conoce la servidora se muestra renuente a aceptar dicho cambio.