Antes que tumbar muro del asilo deberían arreglar nichos del Cementerio General

Antes que tumbar muro del asilo deberían arreglar nichos del Cementerio General

*Beneficencia Pública tuvo una baja de 90 mil soles por contratar a 45 personas.

Varios trabajadores de la Beneficencia Pública de Iquitos, actualmente presidida por Víctor Raúl Becerra Montero, se encuentran mortificados porque dicha gestión ha permitido el ingreso de 45 personas más siendo que los ingresos son nimios en dicha entidad benéfica.

Según manifestaron, el ingreso de más personal pese a la austeridad declarada, ha generado un gasto de 90 mil soles únicamente en pagos a contratados lo que antes nunca se había reportado. “Sería aceptable que antes del ingreso del nuevo presidente de la Beneficencia se hubiera hecho una evaluación y que el personal con capacidad entre, pero acá lamentablemente se han llenado varias oficinas que más parecen un harem donde las mujeres están maquillándose” dijeron molestos.

Nichos en desastrosa situación “seguirán sumergidos en el sueño eterno” antes de ser arreglados. Nichos abandonados convertidos en charcos de agua, cultivo propicio para los zancudos y el dengue.

Incluso cuestionaron que hayan puesto a la señora Sadith Janeth Burga Flores, como jefa del servicio de Serfín. “Ella antes decía que esa oficina era la de los “huevos de oro” y ahora no dice nada porque ella la administra a su manera. Pero eso no es lo cuestionable, sino que esa trabajadora está denunciada ante el Ministerio Público al haber firmado dos veces cheques por el mismo concepto.

O sea, la empresa que estaba construyendo 300 nichos en el pabellón “San Jorge” fue la beneficiada. Cuando entró el nuevo presidente descubrió eso y se hizo la denuncia, pero ella ahora ha sido premiada con la gerencia de Serfin” apuntaron.

NICHOS ANTES QUE EL MURO DEL ASILO

En el marco de Fiestas Patrias el presidente Víctor Raúl Becerra, declaró que estaba recibiendo donaciones para tumbar el muro del asilo y levantar uno nuevo. Sería oportuno que primero se dé una vuelta por el cementerio para que vea en las condiciones catastróficas en que están los pabellones que quedaron a medio hacer. Revertir esa penosa realidad significa hacer gestión, no solo esperar que se den donaciones y tumbar un muro que puede esperar para más adelante.