¿UGELES o las bóvedas sin fondo?

¿UGELES o las bóvedas sin fondo?

*Fiscalía debe encontrar la ruta del dinero. ¿A dónde va el dinero de tanto robo?

*Urge allanamientos para que puedan encontrar el dinero sustraído.

*La “el robo informático” debe ser desentrañado y sus autores puestos en el penal.

Las unidades de gestión educativa de todo Loreto, a la luz de los hechos, se han convertido en una suerte de bóvedas sin fondo que está al servicio de apetitos voraces e insaciables de quienes, en vez de ponerse al servicio de la educación del pueblo, han determinado vaciar las arcas del erario nacional para aprovecharse ilícitamente de dineros destinados a superar la calidad de una masa popular sedienta de mejorar el nivel educativo y dejar épocas de ignominia.

Y sostenemos esto porque se ha vuelto una cotidianeidad enterarnos de denuncias por doquier. La epidemia de corruptela ha manchado a toda la región Loreto, desde el Datem del Marañón y Alto Amazonas, pasando por Loreto-Nauta y Requena, hasta Ramón Castilla-Caballo Cocha y Ucayali – Contamana con adicionales en Putumayo – El Estrecho. Ninguna UGEL escapa a esta especie de maldición para los loretanos.

No solamente se trata de supuestas compras de bienes y fantasmales servicios, como el “cartonazo” de Caballo Cocha o el pago por un servicio fluvial inexistente como lo ocurrido en las narices de la Dirección Regional de Loreto y la propia presidencia del gobierno loretano. Una nueva modalidad de dolo ronda en predios educativos: el “robo informático” como lo acontecido en el Datem del Marañón.

Ramon Castilla, Caballo Cocha.

Esto no es ningún supuesto, no tiene nada de especulación, tampoco hay dosis de suspicacia, elucubración o conjetura. Menos aún que alguien se la pegue de perspicaz. Nada de eso. Son hechos específicos, objetivos y concretos. El affaire tiene abierto indagaciones fiscales y obra en el despacho del fiscal anticorrupción Alberto Yusen Caraza Atoche en Iquitos.

No se vaya a creer que la banda de mafiosos que operó el caso que se encuentra en investigación, licitó algo, facturó una compra, firmó un contrato, elaboró algún perfil, fabricó un expediente o hicieron ingresar ficticiamente algún bien. Mucho menos se dieron la molestia de confeccionar un recibo de ingreso o un pedido comprobante de salida –PECOSA. ¡Nada de eso, señor!

Su modus operandi fue que de los saldos que quedaban al mes, descargaban montos de varios cientos de miles de soles  en el SIAF (Sistema Integrado de Administración Financiera del Ministerio de Economía y Finanzas), trasladaban la “data” (carpeta estructural del SIAF, donde se graba toda la información presupuestal, administrativa y contable) fuera de la sede originaria, para cometer sus fechorías y luego aparecían sendos depósitos en las cuentas bancarias de los implicados, los que finalmente eran retirados por sus titulares ya sea en efectivo o mediante otro tipo de transacción financiera.

Uno de los principales involucrados, por ejemplo, posee sendas mansiones en la ciudad de Yurimaguas, nos referimos a Nemesio Rodríguez Santillán, hasta hace poco alto funcionario de la UGEL –Datem del Marañón.

Domicilio de Nemesio Rodríguez Santillán, hasta hace poco alto funcionario de la Ugel Datem del Marañón. Lo alquila a la red de salud de Alto Amazonas.

El procedimiento detallado para estas operaciones dolosas pronto debe ser develado por el Ministerio Público, la Contraloría General de la República y un equipo especializado de alta tecnología, pues hay indicios que el asunto del Datem del Marañón seguiría implementándose, con el agravante de su réplica en otras Ugeles de la región Loreto.

Si razonamos y establecemos la gigantesca red de corrupción en el sector educación, es hora que se descubra al pulpo, se individualicen a los responsables y se ubique claramente la ruta del dinero, procediéndose a los allanamientos legales de los locales, domicilios u oficinas donde se considere que podría estar guardándose los dineros en efectivo, si es que las pesquisas y la legalidad lo requieren.