En vacaciones niños trabajan de cobradores en colectivos

En vacaciones niños trabajan de cobradores en colectivos

*Se pudo apreciar el último fin de semana en el terminal de San Juan.

*En Iquitos es como si no hubiera funcionarios que observen esos hechos.

Arriesgan sus cortas vidas por unas cuantas monedas. Suben y bajan del vehículo para llamar a los pasajeros o para ayudar a bajar los bultos. Delgados, sin fuerzas para esas labores, algunos acuden a los choferes de colectivos quienes los acogen porque saben que no les reclamarán una paga digna.

Los choferes abusivos hacen tabla rasa de la Ley Nacional 26390 de prohibición del trabajo infantil y protección del trabajo adolescente. Dicha Ley fue promulgada en el 2008 y atañe al trabajo de los niños, niñas y adolescentes menores de 18 años.

Por ella se eleva la edad mínima de admisión al empleo en 16 años y se establecen las condiciones de la jornada de trabajo para los menores de 18 años con el objetivo de firmar contratos de trabajo, participar en juicios, etc.

Menor arriesga su vida a diario como cobrador de micro.

Existe el Convenio 182 sobre las peores formas de trabajo infantil, que debería ser revisado por las autoridades a fin de impulsar medidas preventivas y correctivas. Un Convenio fundamental de la OIT que aborda las denominadas “peores formas de trabajo infantil” e insta a los Estados a tomar medidas inmediatas y eficaces para prohibir y eliminar estas prácticas con carácter de urgencia.

Convenio 138 sobre la Edad Mínima de Admisión al Empleo 

Este documento basa los criterios para fijar esta edad mínima según la finalización de la escolaridad obligatoria y según las condiciones del trabajo. Establece que, en términos generales, la edad mínima de admisión no podrá ser inferior a la edad en que cesa la instrucción obligatoria establecida por cada país. En el caso de los trabajos peligrosos para la salud, la seguridad o la moralidad, esta edad mínima deberá fijarse en los 18 años.

El caso que nos ocupa, el menor cobrador de micro, no superaba los 15 años. A diario arriesga su vida por la carretera Iquitos/Nauta.