AUTORIDADES IRRESPETARON LA MEMORIA DEL SGTO. FERNANDO LORES TENAZOA

AUTORIDADES IRRESPETARON LA MEMORIA DEL SGTO. FERNANDO LORES TENAZOA

*No asistieron al 84 aniversario del Combate de Güeppí e inmolación del Sargento Lores Tenazoa.

Imperdonable. El último domingo se recordaron los 84 años del Aniversario del Combate de Güeppí y la inmolación del Sgto. Segundo Fernando Lores Tenazoa, quien murió un 26 de marzo de 1933 a orillas del río Putumayo. Sin embargo las principales autoridades de la región, municipalidad de Maynas y distritos “brillaron por su ausencia”.

Únicamente estuvo la Prefecta Lic. Obst. Carmen Núñez, el presidente de la junta de fiscales Dr. Alberto Niño de Guzmán, el congresista Juan Carlos Del Águila, el Monseñor Miguel Olaortúa, el regidor Rúler Cárdenas, en representación de la alcaldesa de Maynas. También el regidor Andrés Ferreyra y Genaro Alvarado, así como el decano del colegio de Abogados Ernesto Dávila Munarriz.

Autoridades regionales y municipales, irrespetaron memoria del Héroe Loretano Fernando Lores Tenazoa.

Según el regidor Rúler Cárdenas, la alcaldesa no estuvo presente porque estaba en Lima haciendo gestiones para la provincia de Maynas. Bueno no es de extrañar, ya que por la sangre de doña Adela Jiménez, correría sangre colombiana.

Los alcaldes de los distritos, NADA, el gobernador de Loreto Fernando Meléndez, NADA, la presencia mayor fue la de los jefes de las Fuerzas Armadas y sus batallones. Los organizadores deben pensar bien para el próximo año puesto que durante horas tuvieron parados a los ex combatientes, por lo que tuvo que llegar una ambulancia para socorrer a los que se habían sofocado en la Plaza “Sgto. Lores Tenazoa”.

Héroe Lores Tenazoa, rabiándose porque autoridades elegidas por el pueblo, no asistieron.

En realidad ellos han debido estar sentados en las sillas donde estaban los militares y a la hora de desfilar, bajar y hacerlo como solo ellos lo saben hacer. Hay que ser más respetuosos con las personas mayores de edad y mucho más con ellos que arriesgaron su vida en defensa de la Patria. A no olvidarlo.

Por horas tuvieron parados a los ex combatientes. Hasta la ambulancia tuvo que acudir.

Un miembro del Ejército hizo un recordaris de lo que ocurrió aquel 26 de marzo de 1933 en Güeppí/Putumayo.    

“El recuerdo del Sgto. Lores Tenazoa, sigue perenne e inalterable. La mañana del 26 marzo de 1933 la guarnición peruana de Güeppí contaba con 194 hombres y fue atacada por 1,5oo soldados colombianos que contaban con dos cañoneras la “Cartagena y Santa Marta”, así como con 3 aviones de combate y 3 aviones bombarderos. Frente a la superioridad de Colombia en hombres y armamento, el Capitán Tenorio, llamó a sus compañeros a un repliegue para conseguir una mejor posición.

Pdte. de la Junta de Fiscales, Dr. Niño de Guzmán.

A las 10 de la mañana el combate se hizo más dramático y  encarnizado, mientras que Lores Tenazoa, corría disparando de un lugar a otro dando la apariencia que eran varios soldados. Un contingente humano desafiaba al enemigo, impidiendo el asalto final

Un comandante colombiano atracó en la playa y se percataron de ello deteniendo momentáneamente el avance pero  uno a uno iba cayendo entre ellos Alfredo Vargas Guerra, quien fue ametrallado pero así continuaba combatiendo hasta que cayó derribado junto al río. Le pidieron que se rienda y entregue su arma pero él en respuesta disparó los últimos cartuchos.

“Carajo jamás me voy a rendir, yo vine del Ucayali para pelear y morir por mi Patria, soy el soldado Vargas Guerra y ésta arma es del Perú y se va conmigo, ¡Viva el Perú!” y acto seguido se arrojó al caudaloso río Putumayo, llevándose su arma.

Pero la batalla no había concluido y Fernando Lores, iba de un lugar a otro. Su sangre empapaba su uniforme pero continuó luchando junto a otros tres valerosos soldados, con su esfuerzo contenía a la fiera del enemigo. Ahí estaban Elías Soplín, Tanchiva Revilla y Tananta Pinchi. Los enemigos creían haber silenciado a la oposición y saltan gritando de alegría, pero el león Fernando Lores continuaba combatiendo, salió de entre los matorrales y cubriéndose la herida, con la furia de la selva y potencia del hijo de la Amazonía, empezó a disparar hasta el final, hasta que los disparos del enemigo lo alcanzaron.

El milagro acabó una ráfaga enemiga lo destrozó, él alzó los brazos con su ametralladora empuñada como para lanzar un desafío, levantó la mirada al cielo por última vez para ver el cielo de su amada selva. El reloj marcaba las 12. 00 del día de aquel 26 de marzo de 1933, todo estaba consumado. 100 compatriotas entregaron su vida, una lección de patriotismo y honor de loretanos que defendieron el país hasta con su vida” expresó el militar de manera emocionada.

Ese patriotismo que tanta falta hace ahora 2017.

Comentarios cerrados

Los comentarios para esta publicación ya están cerrados.