CARNAVAL LORETANO: GOZO Y ALEGRÍA QUE ESPANTA LAS PREOCUPACIONES

CARNAVAL LORETANO: GOZO Y ALEGRÍA QUE ESPANTA LAS PREOCUPACIONES

*”Carnaval manda y nadie demanda”, una de las frases que más se escucha.

Después de San Juan, Navidad y Año Nuevo, con toda seguridad que las fiestas de carnaval son las más esperadas en /Iquitos/Loreto/Perú, fecha que a diferencia de otros pueblos empieza a sentirse desde el primer domingo del mes de febrero, de una u otra forma.

 

Humisha: dueña y señora del carnaval amazónico.

Y es que en verdad para una gran porción de loretanos, todos los fines de semana parecen ser fiesta de carnaval pues los locales de diversión siempre cuentan con asistentes que bailan a “rabiar” y beben sin parar. Esto sin que los carnavales en Iquitos/Loreto solo sea baile y trago.

Hombres trenzando la palmera que luego será humisha.

La diferencia está en la confraternidad que se despierta entre los vecinos a la hora de programar las parrilladas para sacar fondos a fin que en la fecha central se pueda levantar una robusta y colorida humisha (yunza) con globos y artículos que son arrebatados en mancha a la hora de su caída.  Fondos igualmente necesarios para pagar a los electro-ritmo o personajes que tocan las infaltables pandillas amazónicas. Todos felices.

En Iquitos pocas calles se quedan sin celebrar carnavales.

La música de la selva, las pandillas irremplazables, la alegría indescriptible de las personas que danzan, la sensualidad desbordada alrededor de la humisha, no tiene comparación con otros carnavales del Perú. Aunque durante todo el año la falta de agua sea un problema crítico en la Isla Bonita, el último domingo de carnaval nunca falta. Todos se agencian de ella un día antes y para cerrar con “broche de oro”, casi siempre cae a raudales agua bendita del cielo.

Felicidad al máximo con el infaltable Capinurí.

La greda de colores bamba, el achiote verídico, las pandillas bailables, los capinuríes (parecido al miembro reproductor del varón), la maicena, la palmera que desde un día antes fue cortada para ser convertida en humisha, los globos, las risas que parecen indesmayables, corridas de niños, jóvenes y hasta adultos, transforman el día como en el DÍA interminable.

Pero como todo tiene su final, los carnavales también acaban y nuevamente la vida se impone con las preocupaciones, alegrías y penas que todo ser pueda llevar encima.

 

Carnaval Iquitos/ mucho más que solo color.

IQUITOS/LORETO/PERÚ vivió al máximo sus carnavales, ya sea en una cuadra donde habitan humildes loretanos, así como una calle donde habita gente con mayores recursos económicos. El carnaval de Loreto tiene eso, aleja las diferencias y mezcla a todos en una sola carcajada, en una sola pandillada, en un solo salud de algarabía y felicidad.