Denuncian penalmente a médicos por muerte de Notario Rafael Changaray

*Caso está contemplado en la carpeta fiscal 2506014505-949-2020.

*El año pasado el caso conmocionó Iquitos, ya van 7 meses y no hay resultado en el ministerio público.

El Dr. Rafael Edson Changaray Segura, confió demasiado su vida a sus jóvenes “amigos” que dirigían la clínica “Emanuel” con ambientes ubicados en Punchana y San Juan, donde lo operaron y presuntamente terminó con los intestinos perforados.

La denuncia fue colocada por su hijo Iván Rafael Changaray Aguilar, quien –pese a la distancia- sigue exigiendo se haga justicia en el caso de su padre. 

“Señora Fiscal, la persona humana es el fin supremo de la sociedad, y la vida de las personas, es el bien más preciado en el mundo civilizado, donde todos tienen la obligación de respetarla y tutelarla, más en tiempo de peligro de perderla, los médicos están en la obligación de salvarla, como garantes de la sociedad, en aplicación estricta del artículo 1 y 2 de la Constitución y juramento hipocrático recogido por la “Declaración de Ginebra”. Sin embargo, los denunciados en su calidad de médicos, actuaron con desprecio a ese bien jurídico constitucional, violando normas convencionales, constitucionales y éticos que les impone la profesión de médicos.

Con fecha 02-11-2020, la esposa de mi señor padre, Sara Shirley López Pinedo, quien en vida fue Dr. Rafael Edson Changaray Segura, presentó una denuncia penal, por los delitos de homicidio y encubrimiento; el mismo que quedó pendiente de detallar los hechos y nombres de los presuntos autores, razón por lo que como hijo, cumplo con detallarla en los siguientes términos:

La denuncia la dirijo contra los médicos de la clínica Emanuel de Iquitos Christian Nizama Barrientos (cirujano general), Álex Ponce Ibaceta (cirujano pediatra). Liyanni Whittingham Madrigal (anestesióloga) y James Antonio Oyarce Ramírez (infectólogo).

Contra los médicos de EsSalud-hospital III Iquitos:  Percy Rojas Ferreyra (gerente de EsSalud), Jimmy Esteves Picón (encargado del área de trauma shock). Manuel cuadra (tecnólogo de tomografías); y demás médicos que estuvieron de turno el día sábado 17 y domingo 18 de octubre del 2020, Luis Enrique López Peña, Sergio Fang Calvo y otros conforme al rol de guardia que deberá recabar su despacho.

Esto por el delito de homicidio (por omisión) y delito de encubrimiento en agravio del quien en vida fue, el Notario Público, Doctor Rafael Edson Changaray Segura y el Estado respectivamente; solicitando se sirva abrir investigación preliminar, a fin de individualizar a los presuntos autores por cada uno de los delitos” menciona el hijo del Notario, detallando luego los hechos que le costaron la vida a su padre.


Compleja denuncia presentada contra varios médicos, por el hijo del Dr. Rafael Changaray Segura.

“Con fecha 12-10-20, a horas 8:00p.m. mi señor padre ingresó a la Clínica Emanuel de Iquitos, ubicado  en San Juan Bautista,  con riesgo “cero”, de buena fe, para tratarse de una  simple “apendicitis”, sin presagiar que ingresaba a una carnicería humana; sin embargo, los médicos de la Clínica Emanuel de Iquitos  Christian Nizama Barrientos (cirujano general), Álex Ponce Ibaceta (cirujano pedíatra), Liyanni Whittingham Madrigal(anestesióloga) y James Antonio Oyarce Ramírez (infectólogo), le ocasionaron una peritonitis, causándole  una sepsis generalizada, que comprometió todos sus órganos: riñones, hígado, corazón, pulmones, y hemorragia cerebral que le llevo a la muerte final el día 04 de noviembre del 2020 (después de 22 días).

Estos denunciados, conociendo perfectamente, a través de la tomografía y ecografía post operatorio, que le realizaron en la clínica;  las consecuencias del descenso de las plaquetas bruscamente de 325,000 hasta 38,000 y finalmente hasta 3,000; a causa de la sepsis y el destrozo de sus órganos, a causa de un sangrado interno, dolosamente lo mantuvieron hasta las 20:00 horas del día sábado 17-10-20 (por espacio de seis días), con el propósito de esconder sus malas prácticas criminales, y cualquier denuncia penal contra ellos, que pesó más que el intento por re-operarlo inmediatamente; medida que le hubiera salvado la vida a mi padre.

Lo más grave y criminal, pese que el descenso de las plaquetas eran visibles, que llegó hasta 38,000 y finalmente hasta 3,000,  se negaron a suministrarle más plaquetas, para estabilizarlo, con el cuento que los protocolos de dengue no permitían dicho tratamiento; versión del denunciado Álex Ponce (cirujano pedíatra), y James Oyarce (infectólogo), pese que los exámenes de dengue, habían salido NEGATIVO, procediendo ambos denunciados a quitarle los antibióticos, que aceleró la sepsis; y procediendo a suministrarle  hidratación exagerada, que terminó causándole daños irreversibles en los pulmones; poniéndole una cánula en la nariz, en su creencia que mi padre tenía gases.


Carroza con los restos del notario Rafael Changaray.

La intervención del improvisado infectólogo  James Antonio Oyarce Ramírez, que pronosticó dengue hemorrágico, sumado a la incompetencia de los dos médicos Christian Nizama Barrientos, Alex Ponce Ibaceta, aceleró a pasos agigantados la muerte de mi padre porque se fueron por caminos equivocados, ya que lejos de re-operarlo de la peritonitis que le habían causado por una mala operación; comenzaron a aplicarle, tratamientos equivocados e improvisados, que no es propio de profesionales médicos ni de un estudiante de medicina, ni de un profano con sentido común. Es necesario solicitar, el video de la extirpación del apéndice infectado donde se comprobará la mente y manos inexpertas de estos denunciados.

Respecto del Alta Hospitalaria, mi padre que era joven y lleno de vida, fue operado el día 12 de octubre de 2020 en horas de la noche, aproximadamente 23:00 horas; siendo que el denunciado Christian Nizama Barrientos, le da de alta aproximadamente a las 11:30 a.m. del día 13/10/2020; es decir a menos de las 10 horas de operado; y no, como astutamente se ha modificado en la Historia Clínica de la Clínica Emanuel que sale de alta a las 48 horas (reservándome el derecho de ampliar mi denuncia penal por delito contra la fe pública).

Sin autorización de su esposa Sara Shirley López Pinedo, a escondidas lo trasladaron al Hospital III –  EsSalud de Iquitos, utilizando la ambulancia de dicho  nosocomio, manifestándonos que ya tenían una coordinación y acuerdo con el  encargado del área de trauma shock, con el médico Jimmy Esteves, para su tratamiento por dengue hemorrágico, y que le tendrían en un ambiente, de acuerdo a su investidura notarial; falsedades y promesas que habían inventado con el propósito de esconder la sepsis generalizada, manifestándole además a su esposa que su recuperación tardaría de uno a dos días.

Siendo recibido por este médico Jimmy Esteve Picón, quien se habría coludido con los médicos de la clínica Emanuel, por ser amigos y colegas de trabajo del Hospital III- EsSalud de Iquitos; a su vez el antes mencionado médico, le dijo a la esposa de mi padre, en forma reservada, que mi padre tenía una sepsis generalizada, pero que no cuente a nadie (¿por qué?), dándole a entender que no deberían enterarse los médicos de la Clínica Emanuel de Iquitos, a quien les guardaba reserva y lealtad criminal.

Quiso esconder la sepsis originada por sus amigos y colegas en la Clínica Emanuel, ya que a toda costa este médico se negaba intervenirlo, con argumentos descabellados, propios de un profesional avezado e irresponsable; sin presagiar que esto se descubriría el 04 de noviembre del 2020, gracias a la intervención del Ministerio Público y Médico Legista, que determinó como causa de la muerte: Shock séptico, peritonitis generalizada y perforación intestinal.


Sepelio del Dr. Changaray, año 2020.   

El tecnólogo responsable Manuel Cuadra, desapareció, situación que fue comunicada telefónicamente al gerente de Essalud Percy Rojas Ferreyra, por el hermano de mi padre  Dr. Tony Rolando Changaray Segura, pero el gerente no hizo nada por resolver el problema, manifestando que primero era su sueño, incurriendo con ese comportamiento en un delito por omisión (artículo 13 del Código Penal) en su condición de Jefe máximo del Hospital, quien estaba en la obligación de realizar todos los actos necesarios, para que el personal médico y auxiliar, actúen inmediatamente, operándole inmediatamente, con el fin de salvarle la vida a mi padre ordenando las medidas más urgentes, como máxima autoridad; más por el contrario, no lo hizo el burócrata pese a los ruegos de la familia, permitiendo el avance de la sepsis generalizada que generó su muerte” dice el hijo agregando extensamente el calvario sufrido para salvar la vida de su padre.

“Delito de homicidio doloso (eventual o directo) por omisión (artículo 106 y 13 del Código Penal). Lo que sí está muy claro, es que los médicos de la Clínica Emanuel, el día de la apendicectomía laparoscópica (extirpación del apéndice infectado), ocurrido el día 12-10-2020, le habían causado a mi padre, una peritonitis múltiple con sub-consecuencia de sepsis generalizada, hecho que está probado con la tomografía y ecografía realizada por ellos mismos (post operatorio), y con el acta de necropsia del día 04-11-2020; lo que los médicos de la Clínica Emanuel ya sabían desde el día siguiente (13-10-2020), donde mi padre, tenía los síntomas de:

Fiebre a causa de la sepsis generalizada, hinchazón abdominal que iba en aumento, dolor, nauseas o vómitos persistentes, escalofríos, imposibilidad de comer, enrojecimiento alrededor de la herida, petequias (puntos rojos en la piel) a causa de la sepsis que venía ocasionando sangrados interiores, etc.es más ellos mismos en la Historia clínica ya describen “colecciones” de líquido y absceso en el abdomen. Lo que significaba una inmediata re-operación para salvarle la vida a mi señor padre, criterio aplicable según los protocolos médicos, normas legales, máximas de experiencia y sentido común, sin ser médico: salvar la vida a cualquier costa de un paciente con sepsis generalizada a causa de una peritonitis (perforación de intestinos)” puntualiza la denuncia presentada ante el ministerio público por el hijo del doctor Changaray.