¿Doble Logística en el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana?

*Se acercan cambios, ojalá y profundicen en las investigaciones respecto al manejo presupuestal.

*Manejo hecho luego que el IIAP perdió su autonomía.  

El IIAP cuenta con diversas fuentes de financiamiento que son recursos ordinarios, Canon y sobre canon petrolero, recursos propios y recursos de donaciones y transferencias. Dentro del rubro de donaciones y transferencias están los que perciben por proyectos que ganan algunos investigadores ante FONDECYT, Banco Mundial entre otros.

Siendo que en dicha institución hace años que solo le convendría llevar las cuentas claras para ciertos proyectos y dejar al libre albedrío a otros que resultarían ser la caja chica de algunos investigadores, esto con la venia del administrador que ha manejado al IIAP desde hace años y que habría hecho del IIAP una fuente de ingresos amical y familiar.

Todos los investigadores son profesionales pagados por el Estado, pero cuando ganan proyectos externos disponen de esos proyectos, que no estaría nada mal si el manejo fuera transparente y de acuerdo a Ley. Al parecer no sería así. Varios intocables contarían con la complacencia de la presidencia, gerencia y administración a cargo de Ronald Trujillo León, desde hace dos décadas. 

Este funcionario actuaría de acuerdo a favoritismo (según fuente muy interna del IIAP), dejando que se maneje como sea los recursos conseguidos gracias al IIAP a fin de entregarle al investigador que ganó el proyecto, pero no bajo criterio de lineamientos de fondos públicos, como debería manejarse cuando entran para administración del IIAP.

A pesar de existir una norma desde el año 2019 que los obliga como dice la Directiva N° 006-2019-IIAP-GG que deben manejarse los fondos llamados No Presupuestales bajo normativa institucional si no cuenta con lineamientos propios, tal como indica en la página 24 de la mencionada directiva y no en base al gusto del señor Ronald Trujillo con contratos y cheques a sola firma, con compras y contratos presuntamente direccionados para amigos, familiares, etc.


Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana.

Ello sin tener en cuenta que es una institución pública que debe realizar su manejo bajo normas y lineamientos administrativos del IIAP. Durante estos años esos fondos no presupuestales de proyectos que ingresaron a las cuentas del IIAP se habrían manejado como mejor les ha parecido o como lo disponga a dedo el administrador sin seguir procedimientos. Realizando compras y contratos con pedidos direccionados sin mayor control como el caso que más llama la atención de los contratos con una ciudadana que vive desde el 2019 en el extranjero, pero le hicieron contratos diversos a sola firma el año 2020 para trabajos que incluyen trabajos de campo.

Cabe una pregunta: ¿el IIAP no cuenta con profesionales que podrían haber realizado el servicio tan personalísimo? ¿Cómo lo hizo? Indican que habría ganado por ser una de las engreídas de esa entidad. Otros fueron contratados para hacer su chamba, sin embargo, ella solo se habría dedicado a tipear desde el extranjero.

Se refieren a los contratos de Euridice Nora Honorio Coronado. Contratos por S/ 30,000, S/ 11,250.00, entre otros y que fueron pagados con simples informes. ¿Quién controla esos contratos y gastos porque al final son hechos a nombre del IIAP?

Otro tema que preocupa a gran parte de trabajadores del IIAP, es respecto a la compra de Laptops, motores, cámaras entre otros bienes presuntamente que no entran en los inventarios del IIAP y al final presumen que quedan para los investigadores. ¿Por qué desde el presidente, gerente y administrador no es posible controlar esos proyectos o es muy conveniente para todos no meterse con esos intereses? Habría otra logística en paralelo a la oficial del IIAP.  

La Oficina de Control Interno en el IIAP haría oídos sordos ante denuncias porque no se quiere pelear con el gerente y eso es un mal precedente puesto que el perjudicado termina siendo el IIAP, más de lo que ya está desde que le succionaron su autonomía. El administrador vendría durando varios años en el cargo, por posibles complacencias a todos los funcionarios de turno. 

Tal como ocurrió hace un tiempo que el gerente de manera ofuscada le ordenó que le reconozca hasta un día de viático para el presidente por asistir a una reunión en Nauta. Siendo que asiste en carro del IIAP, con gasolina pagada por el IIAP y que fue un viaje de ida y vuelta sin pernoctar en la ciudad de Nauta, pero le obligaron a pagar el viático y el Administrador sin mediar cuestionamiento cumplió con la orden.

EN PANDEMIA.

Y estado de emergencia cuando los trabajadores pedían apoyo con balones de oxígeno para salvar del Covid, no les entregaban de manera humana y rápida ya que esa entidad cuenta con balones para atenderlos. Cuentan que sólo priorizaron la atención con chofer y recargas de oxígeno pagadas por el IIAP al llamado del presidente para atender con todos los recursos de la institución a un familiar de él que estaba mal de salud, utilizando más de 6 balones de oxígeno para uso exclusivo de su familiar.

Esa misma actitud debió ser para todos, pero se presume que sólo priorizaban recursos cuando se trataba del presidente, quien al ser funcionario que más salario cómodamente recibe, debió adquirir por su cuenta. Debería dar ejemplo de humildad ante los trabajadores porque ello incluso podría configurar el delito de aprovechamiento indebido del cargo como funcionario público.

Así están las cosas en el IIAP, un Presidente cómodamente esperando su sueldo mensual sin hacer mayor gestión o fatiga y esperando su próximo cambio porque ya tiene asegurado que regresará a una Dirección del IIAP, un Gerente General que funge de capataz mandando a gritos por celular desde la comodidad de su casa en Lima, haciendo cosas para congraciar al presidente de turno porque tiene interés en seguir aferrándose al cargo de gerente general ante un nuevo presidente y que considera una ofensa cuando un trabajador de menor rango se dirige hacia él, amenazando bajo responsabilidad ante los jefes que instruyan a los empleados que no vuelvan a cometer semejante atropello.

Un Administrador a gusto de los favorecidos y otros funcionarios a punta de presuntamente no renovarse los contratos para ser manejados como títeres, como el caso de un economista encargado de asesoría jurídica. Se preguntan muchos: ¿Es posible todo eso? No. Por eso el IIAP necesita urgentemente ser reflotado, que se respete la opinión de los trabajadores puesto que ahora si alguien cuestiona algo son amenazados con iniciarles procesos administrativos a pesar que la información de la institución es pública. El IIAP, cual Titanic, está hundido profundamente. ¿Quién podrá jalarlo desde ese pozo oscuro en el que está sumido desde hace muchos años y no solo desde que fue captado por el Ministerio del Ambiente? Se espera que, con el nuevo gobierno, gane quien gane, vea al IIAP con mejores ojos, lo fortalezca con presupuesto que sea entregado para proyectos de investigación importantes. Que éstos dejen en alto a la Amazonía. No como ahora que brillan por su ausencia. Pese a la tajada económica que les otorgan.