“Es bueno llegar a las comunidades para fortalecer, aunque sea por un día la alegría de alguien”

*Expresa el Padre Elmer Acuña Castillo, natural de Cajamarca.

Quien hace poco estuvo en Caravelí (Arequipa), para desde el 8 de marzo 2021 ser asignado a la parroquia “San Antonio de Padua” ubicada en El Estrecho- Putumayo. De entrada, se le percibe la vocación de ayuda para con los más necesitados. Por ello al final de la entrevista da un número de teléfono para que las personas que tengan la posibilidad de hacer donaciones, lo contacten y así poder recibir algo que de inmediato sería llevado a las comunidades pobres de El Putumayo. 


Parroquia de El Estrecho recibe almas atribuladas por la escasez económica que paraliza desarrollo social.

“La impresión que tengo desde que llegué es que el pueblo necesita un fuerte acompañamiento interno en la parroquia, así como en las comunidades, hay que fortalecerlas en el alto y bajo Putumayo. El Papa ha dicho que las religiones hoy en día se deben trabajar en conjunto” menciona.

¿Y cómo provincia fronteriza, cómo ve la parte social?

-El abandono es grande. Hay mucho descuido, en las comunidades más que todo. No hay electricidad, no hay redes sociales, no hay paneles solares, hay muchas necesidades a pesar que es una provincia que está constituida por varias instituciones, pero no se ve un avance. La comunicación la hacen por alto parlantes o bocinas. Increíble.


Padre Elmer Acuña Castillo, preocupado por la pobreza extrema encontrada en el Putumayo.

¿No se ha reunido con las autoridades civiles y militares?

-No, pero estoy por convocarlos para presentarles la problemática existente y ver qué se tiene que hacer para que haya más desarrollo en las comunidades donde no hay luz, agua. Hay tanta agua, pero no se genera luz, solo dan por horas en la ciudad, en las comunidades no hay. El sector educación e instituciones como salud, no están fortalecidos. Cuando he ido por el campo, me dicen los hermanos Caciques que si están vivos es gracias a la medicina natural, ancestral que han tomado y se han curado del virus.

El Estado no llega a ellos. Los viajes son largos y no hay combustible, son muchos días de viaje por el Putumayo. Hay carencias grandes, los niños deben tener movilidad del Estado para que vayan de un lugar a otro, porque los niños no pueden trasladarse si no tienen edad suficiente. En la ciudad hay motos, mototaxi etc. y se pueden mover, en las comunidades no.


Niños rodeados de pobreza, con Tablet en mano, con escasas ropas y sin fluido eléctrico para que estudien.
Niña llegando con su padre a El Estrecho, para que estudie algo porque no hay fluido en la comunidad donde viven.

Hay mucha desnutrición y anemia, no hay ropas. El gobierno central y regional, también los locales de Loreto se deben preocupar por extenderles la mano en estas cosas para un desarrollo de la frontera en toda su integridad. Todos necesitan desarrollarse y ser mejores seres humanos para el futuro.

La impresión que tengo es grande. Cuando voy a comunidades y veo a los niños que salen al encuentro de uno, me lleno de impotencia porque carecemos de recursos. Por eso hacemos un llamado como iglesia para que nos faciliten apoyo económico, ropas, alimentos, para nosotros hacer llegar a las comunidades y así fortalecer, aunque sea un día la alegría de alguien. Hace falta tener buena voluntad para atender al Putumayo.

Contacto: Fono: 974481922 y 940832380.