Madre de 12 hijos recibió la segunda dosis Pfizer

*Asegura que se siente contenta y que en ninguna de las olas tuvo covid.

*Tiene tres hijos en Brasil desde donde le comentan que la cosa allá: “está bien fea”.

Alva Cubides de Caíña, el pasado 17 de octubre cumplió 80 años. Cuenta su cuñada que le hicieron una pequeña fiesta, pero con todo, la presencia de los familiares era grandecita ya que Alva, trajo al mundo a 12 hijos de los cuales ya tiene varios nietos y bisnietos.

“Ella estaba linda, parecía la Bella Durmiente rodeada de enanitos. Es una mujer extraordinaria, ejemplar, se unió a los 14 años con mi hermano, luego se casaron” cuenta su cuñada.

Con ambas hablamos un poco, mientras hacían tiempo para ver el resultado de la vacuna, observar si se presentaba alguna complicación. Felizmente no les pasó nada. “Loretanas de acero inoxidable” pensamos.

“Soy profesional de mi casa, mi carrera ha sido educar a mis 12 hijos. Se trabaja mucho, cada uno ya tiene su profesión y su trabajo. En la primera ola covid no me dio nada, en la segunda tampoco, quizá porque yo no salgo de mi casa, ahí está mi trabajo. Mis hijos me cuidan mucho, por eso yo vivo feliz y agradecida de la vida, ahora mi nieta me ha traído a vacunar.  


Ha cumplido 80 años y dice estar feliz con la vida. Ahora más debidamente vacunada contra el covid.

De todo he hecho antes, he sido costurera, partera, cuando he sido más joven. Mi esposo ha muerto hace años, ella es mi cuñada. Tengo una cantidad de nietos y bisnietos, todos están formados.


Varios adultos fueron al polideportivo a recibir segunda dosis. Vacuna fue colocada con delicadeza por personal de salud.

Tengo a 3 hijos en Brasil, ellos me llaman y me dicen que está bien feo allá. Ellos se cuidan bastante, tienen sus casas, tienen todo y eso me hace feliz” habla la adulta y esa alegría se trasluce como un resplandor en su rostro pese a que minutos antes fue pinchada con la vacuna.  


Dosis de Pfizer, las que sobren serán devueltas a la cadena de frío. Aunque en realidad solo duran 5 días.  

Su cuñada es una ex profesora que ahora dicta clases (la pagadita) a menores de edad en su casa a quienes les inculca a colocarse la mascarilla pese al calor que hace en Iquitos por estos días. “Mis tenemos calor” le dicen los niños a lo que ella les responde que se saquen un ratito, se aireen y se vuelvan a poner.

“Yo tengo seguro en EsSalud pero como todos somos Estado ahora me he vacunado por el Minsa, supongo que hay un enlace, un padrón donde estamos todos. Estoy contenta y me siento más segura para dictar clases a mis niños en la pagadita” contó Rosa Estela.