NAVIDAD INFELIZ

NAVIDAD INFELIZ

-Terrible expresión pero muy real.

-Aunque los niños no parecen aún medir el kilate de esa expresión.

-¡Qué ironía! Calle Buenos Aires/Punchana, emite aires putrefactos.

Sabemos que no contamos con muchos lectores, sabemos que estamos fuera de los grandes medios de comunicación que llegan directamente a los ojos y oídos de los loretanos, pero nuestra función es dar a conocer lo que ocurre en esta región, por lo menos mientras tengamos fuerzas para hacerlo.

Es imperdonable que tan solo a unas cuadras del casco urbano de Iquitos, existan casas, hombres y mujeres que sobreviven y sobre todo, niños que crecen en medio de la pestilencia, la putrefacción y el asco por culpa de los delincuentes de cuello y corbata, quienes les han robado la oportunidad de una vida mejor. Las fotos hablan por sí solas.

¿Acaso estos niños son extraterrestres para que no tengan una Navidad Feliz y una vida mejor?
!Qué ironía! Calle Buenos Aires, emite aires putrefactos.

Por la zona de la calle “Buenos Aires” /Punchana, no se hizo ni una sola estación de bombeo ¿cómo iban a enviar esas aguas negras a la PTAR?

Y qué ironía llegar hasta la calle BUENOS AIRES del distrito de Puncha cuyo alcalde es el abogado Euler Hernández Arévalo, para percibir los malos olores como una bofetada demoledora en el olfato gracias a las aguas negras que se desbordan por esa zona que más bien se debería llamar: “malos aires o aires putrefactos”.

Los mismos moradores señalan que están cansados de ver a gente que toma y toma fotos, prometiendo que harán lo posible para cambiar su realidad. Ya no creen en nadie. La vía parecer ser de dominio único de los gallinazos que se confunden con los menores que juegan por el lugar, inocentes o ignorantes aún del drama en que viven. Hasta existe un colegio por el lugar que en un arranque de seguir el currículo educativo cuelga un letrero señalando lo siguiente: “En tus manos está el futuro del planeta”.

¿Qué planeta? El planeta está vomitando hijos de la corrupción, hijos de la gran flauta que lo único que saben es pararse en los hombros de la pobreza para conseguir algún bien privado a cambio. Las autoridades viajan al extranjero, sacan viáticos, pasajes, estadía etc. todo con el pretexto de luchar contra la contaminación ambiental. Y en Iquitos, solo hace falta tomar un motocarro e ir hasta la zona baja de Belén o a la parte posterior de EsSalud (Av. La Marina) para que comprueben la manera tan brutal de sobrevivir de muchas familias al lado de la contaminación.

Una realidad imperdonable en la tierra y en el más allá. Los corruptos dicen que todo es corrupción y que por eso hacen lo que hacen. Que finalmente todos los seres humanos somos iguales y que al morir los gusanos nos devoran de la misma forma. A no ser que los incineren. Es verdad, sí, corruptos o no corruptos todos terminamos en el mismo punto final.

Pero siempre hay que tener en claro que el castigo o la bendición no está en el cielo, el purgatorio o en el infierno para uno y para otro; está aquí y ahora, en el día a día que vivimos. Con la carcelería de Yván Vásquez, muchos lloran, otros despotrican, otros se hacen los suecos, seguro le deberán muchas prebendas.

Lo real, es que el ex presidente tiene un grueso de responsabilidad en el avance de la pobreza y extrema pobreza en Iquitos y Loreto. Por ello ahora publicamos fotos crudas de la manera como viven muchas familias en la calle “Buenoa Aires”. Si el dinero enviado por el Estado se hubiera administrado de buena forma, Loreto sería una estrella en la plataforma nacional respecto a su economía.

Hoy es una estrella estrellada. Miren nomás el rostro de los niños que viven por el lugar, quienes ríen y viven porque así es la niñez; pero podrían ser unos ases en el país. ¿Por qué una de las niñas que está en la puerta de su casa no puede ser ingeniera, periodista, doctora, abogada, arquitecta, profesora, policía etc.? Porque justamente la corrupción de guantes blancos les ha robado esa oportunidad y más bien las ha calzado en el cordón de pobreza y extrema pobreza.

Qué pobreza, hasta de calaminas hacen sus fachadas. Y están aquí nomas a espaldas del seguro de la Av. La Marina.

Esa es la cruda y dura realidad que muchos no quieren ver porque quizá a su alrededor tienen algunos bienes materiales que les ayuda a salir adelante. Que les haga sentirse importantes. Esa niñez abandonada que contribuye a la cadena de abandono y pobreza en la región, es la que todos debemos mirar a diario como en un espejo para de una u otra forma poder cambiarla.

Aguas pestilentes del seguro, también salen a esa calle.

Moradores se quejan del terreno cercado del seguro, dicen que ahora es un criadero de zancudos que los pone en más riesgo.

Sino se habría dejado pasar tanta corrupción en Loreto, región a la que el Estado ha enviado miles de millones de soles para mejorar la calidad de vida de los pobres pero que fueron a parar al bolsillo de los delincuentes de cuello y corbata; los niños pobres que día a día viven al lado de las aguas negras y putrefactas, que día a día son expuestas a una serie de agresiones verbales y físicas, que día a día sienten su futuro condenado a la nada; tendrían sin duda una NAVIDAD FELIZ, una NAVIDAD DIFERENTE, una NAVIDAD como la del hijo de Dios, HUMILDE y HERMOSA.

¿Cómo cambiar el futuro de las nuevas generaciones de loretanos si existen tantos rateros de cuello y corbata en la administración pública? LA NIÑEZ MERECE UN FUTURO MEJOR.

Para los delincuentes que le roban al pueblo, ni olvido, ni perdón. Menos para aquellos que pronuncian esa manida expresión: !soy inocente! tipo Fujimori, sujeto que le hizo tantísimo daño al Perú.

Dice “soy inocente”, la Justicia le dice lo contrario.